FORO PÚBLICO
04 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.ESTA FRASE no sólo es el título de una serie televisiva divertida, sino lo que nuestros hijos nos dicen cuando vienen a dormir o necesitan estudiar para un examen, y así ya no es tan divertida. Los vecinos de Parquemar estamos desesperados y pedimos ayuda a nuestro alcalde y a las autoridades pertinentes. Nuestra salud está en juego, pues llevamos siete años sin poder dormir y descansar en condiciones. Esto nos lleva a que nuestro sistema nervioso se vea alterado y a que muchos estemos a tratamiento para poder dormir. En marzo de 1998 abre el Café Concierto Fran sin cumplir normas de insonorización, seguridad y con una licencia de dudosa legalidad, y ahí comienza nuestra pesadilla. Se hicieron un sinfín de denuncias, mediciones de sonido en las que se llegaron a detectar 85 decibelios, cuando lo permitido son 30; en el 1º se movían los portarretratos con la vibración y hasta los vecinos del 6º piso oían la música. Los llevamos a los tribunales y por supuesto la sentencia fue favorable a los vecinos y el café concierto tenía que cerrar. El Ayuntamiento recurrió y todavía hoy (5 años después) estamos esperando la sentencia definitiva; así es como funciona la justicia. Mientras, en lugar de cerrar el local, los vecinos estamos sin dormir y volviéndonos locos. Pero por si fuera poco, este año el café concierto pasa a ser Pub City, cosa que tampoco debe de ser muy legal (hay nueva licencia para este pub) y de este modo el ruido se incrementa debido al tipo de música, a que el disc-jockey grita por el micro, a que hay más ruido en la calle: gritos, peleas, bocizanos, etc, nos tocan al portero, se montan botellones en el parque, etc, etc... Al día siguiente nuestros hijos tienen que rendir en la escuela y nosotros en el trabajo, sin contar los que tenemos que estar en la carretera todos los días. Por las mañanas nuestros portales están llenos de vasos rotos, colillas, vomitadas, meadas, etc, que los vecinos tenemos que limpiar. Lo mismo ocurre en el parque infantil, que queda lleno de botellas, cristales, etc. Después de tanto soportar en silencio, de intentar incluso vender nuestros pisos sin encontrar compradores debido a esta problemática, estamos desesperados y pedimos ayuda. Este fin de semana se celebró en Viveiro un gran acontecimiento para nuestro pueblo. El Motoclub Punta Norte dedicó mucho trabajo y esfuerzo a organizar una concentración de motos, un gran éxito y un evento preciosso del que disfrutamos grandes y pequeños. Además aportó beneficios a hoteles, bares, restaurantes, tiendas, etc. Pero el ayuntamiento no supo estar a la altura y las fuerzas del orden no hicieron su función. Fue un fin de semana de locura, la gota que colma el vaso, pues tuvimos que soportar ruidos de motos, timbrazos, gritos, claxons, descontrol total hasta altas horas de madrugada. A eso se le llama escándalo público y está penado. Algunos moteros circulaban por la avenida haciendo caballitos sin dormir, y algunos borrachos, pudo haber alguna desgracia. ¿Dónde estuvieron los controles de alcoholemia y la policía para controlar esas casi mil motos que circularon por nuestras calles? Los vecinos estuvimos toda la noche llamando a la policía, pero no aparecieron. Según la Constitución, todos somos iguales ante la Ley. A los vecinos de Parquemar nos gustaría saber por qué algunos pueden montar locales sin cumplir las normas, hacer obras sin permiso e incumplir horarios sin que les pase nada. Mientras, quienes reivindicamos poder dormir y descansar en nuestras casas nos sentimos abandonados por el Ayuntamiento y las fuerzas del orden. Olga C.P. y otros 23 vecinos del portal 11, Edificio Parquemar. Viveiro.