Aventura en el Sáhara

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A MARIÑA

Crónica | Un ribadense en el Maratón de Las Arenas El intrépido fondista Julio Antolín, de 43 años, ya completó cuatro etapas de la dura prueba de supervivencia que se está celebrando en el extenso desierto africano

13 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?nos 800 aventureros de más de 30 nacionalidades diferentes compiten desde hace días en la vigésima edición del Maratón de Las Arenas, una prueba de supervivencia en la que los participantes deben completar en seis etapas unos 285 kilómetros por el desierto del Sáhara. Allí se ha ido el fondista ribadense Julio Antolín, un maratoniano de 43 años acostumbrado a competir en carreras de larga distancia -participó cuatro veces en los 100 kilómetros de Santander- y con una capacidad de sacrificio «impresionante» que le ha permitido completar los cuatro primeros tramos de la exigente maratón africana. Según relata Rocío Martínez, novia del protagonista, éste salió hacia el desierto el jueves junto al resto de la expedición española, compuesta por 13 participantes más, un equipo de Televisión Española y otro del programa Al Filo de lo Imposible. En su maleta llevaba una importante previsión de comida hidrofilizada (que absorbe el agua con gran facilidad), bebidas isotónicas, y las prendas adecuadas para hacer frente a las elevadas temperaturas y las tormentas de arena del Sáhara. Desánimo Aunque los que le conocen destacan de él su fortaleza física y mental, la soledad y el cansancio están empezando a hacer mella en el ánimo de Antolín. «Ayer -por el martes-, me llamó. Estaba un poco bajo de moral, muy agotado y me comentó que aquello era más duro de lo que creía», cuenta su compañera, quien desea con todas sus fuerzas que cumpla el objetivo y cruce la línea de meta. «Se lo merece, por su sacrificio y dedicación. Lo que lleva hecho ya es más que meritorio, pues ya ha recorrido más de 100 kilómetros... ¡por el desierto!». En los últimos días Rocío Martínez recibió infinidad de llamadas de amigos interesándose por Julio Antolín, quien debió pagar una cuota de inscripción de 3.000 euros. El Concello de Ribadeo fue su único patrocinador.