Camino pendiente

J. A. GALLEGO PRIETO

A MARIÑA

LA TRIBUNA | O |

31 mar 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

UNO nunca se acostumbra a observar como desde los poderes públicos, quienes deberían ser garantes de nuestros derechos y libertades, utilizan el poder de forma autoritaria y despótica. Mucho menos cuando la política es la excusa para atacar a los trabajadores o para selecciones de personal claramente irregulares. Ribadeo está en el punto de mira por una de estas situaciones. Serán los tribunales quienes den o quiten razones. Quienes diluciden si existió o no acoso laboral. La situación es delicada. Dos personas tienen en el aire mucho más que su futuro profesional. Algunos de los supuestos representantes de los trabajadores callan, otros, intentan apoyar a los afectados. Mientras, desde el consistorio se toman decisiones poco usuales como promover la incapacitación de los trabajadores. En algunos ayuntamientos existen acusaciones que indican que no poseen unas mínimas normas de selección, campando a sus anchas el nepotismo, el enchufismo y la arbitrariedad. Que hoy siga ocurriendo esto es mucho más que injusto, es el síntoma de que, en materia laboral, aún quedan muchos logros por conseguir. Mucho camino pendiente.