LA TRIBUNA | O |
29 mar 2005 . Actualizado a las 07:00 h.EN RIBADEO parece que no haya término medio. Seguro que no es así; seguro que hay ese término medio, pero a veces da la impresión de que no se encuentra. Por un lado se declara monumento natural a la playa de As Catedrais, y con todo merecimiento, sin duda, y por otro se queman sus alrededores con herbicidas. Por un lado agotan los CDs compactos con el Plan General de Ordenación Urbana, vendiéndolos a un euro, precio simbólico (iniciativa acertada, sin duda, por parte del Concello) y por otro los temas urbanísticos están trayendo a mal traer a unos y a otros y generando polémicas y conflictos que semejan interminables. Por un lado se cierra la comisión de investigación sobre las denuncias formuladas por varios funcionarios sobre presunto acoso laboral, sin más transcendencia, y ahora dos funcionarios denuncian que les quieren despedir alegando esto y lo otro (escribir esto no quiere decir que se les esté dando la razón, en eso no entramos, que decidan quienes deban decidir)... Los ribadenses no se aburren. Está bien. La vida política municipal está viva, y tanto. Aunque lo que importe sea la calidad de vida.