Análisis | Tablas en el derbi mariñano El empate (3-3) que se registró en Vista Alegre supo a derrota al Burela-Pescados Rubén y los jugadores del Puerto Celeiro lo celebraron como si de un triunfo se?????tratara
21 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.El Puerto Celeiro-Viveiro Fútbol Sala destrozó muchas quinielas al regresar de Burela con un punto totalmente inesperado y que festejó como «casi un triunfo», según apuntó su técnico a la conclusión del derbi celebrado el sábado en un abarrotado pabellón Vista Alegre, que se estrenaba en la nueva temporada. Los integrantes del conjunto local, por el contrario, acogieron el resultado con tristeza y cierta decepción por no haber podido apuntarse una victoria que tenían amarrada a falta de pocos minutos para la conclusión. Renatinho hizo el 3-1 en el 34 y Thiago y Cristian igualaron la contienda en el epílogo. Javier Pardeiro, el preparador del equipo burelense, atribuyó la frustración final a la falta de atención de sus jugadores en determinados momentos del encuentro y al desacierto en el remate mostrado en la primera entrega, y así lo declaró a la finalización: «No estuvimos todo lo concentrados que debíamos, sobre todo en los minutos finales. Regalamos el 3-2 y el tercer gol que nos meten es de risa. Creo que nos pudo el ambiente de fiesta que había en el pabellón y el esfuerzo que hicimos en los últimos partidos. De todos modos -agregó-, en la primera parte gozamos de ocasiones muy claras y pudimos irnos al descanso ganando por 4-0 o 5-0». El preparador local, que echó de menos «más movilidad y ambición» por parte de su equipo en el segundo período, no tuvo ningún reparo en admitir que el resultado le supo «a derrota». «Y más después de ver cómo se produjo», apuntó. En cualquier caso confía plenamente en la capacidad de superación de sus chicos. «Fue un golpe moral importante, pero este equipo tiene una impresionante fuerza mental y se repondrá sin grandes problemas», concluyó. Su homólogo viveirense, Quico Gómez Otero, era la cara opuesta de la moneda. Desprendía satisfacción en todos los comentarios. Inició el análisis del choque destacando la seriedad de sus hombres y el mérito que tiene sacar un punto en la cancha de un rival que aspira al ascenso y lo continuó expresando su sorpresa por la estrategia empleada por el contrincante. «En la primera mitad parecía que éramos nosotros los que íbamos arriba y ellos, los que luchaban por la permanencia. Mi equipo salió con descaro y presionó muy arriba, mientras que el Burela nos esperó siempre atrás. Nos sorprendió bastante eso», declaró. A diferencia de Javier Pardeiro, Gómez Otero vio una primera mitad tremendamente igualada. «No merecieron irse al descanso ganando, pues nosotros finalizamos muchas acciones de estrategia y pudimos hacer el 2-2», afirmó el técnico viveirense, quien reconoció que vio el partido perdido cuando Renatinho hizo el 3-1. «Fuimos capaces de remontar merced a una jugada de estrategia que habíamos programado en el tiempo muerto. Mis jugadores se merecen un aplauso», dijo. Por último, Quico Otero incidió en la importancia del resultado conseguido y manifestó lo siguiente: «Un punto siempre es positivo, sea cual sea el rival, y más en la cancha de un aspirante al ascenso». El Puerto Celeiro recibirá el sábado, a las 19 horas, al Boandanza, uno de los candidatos al descenso. Los locales sentenciarían su permanencia con una victoria.