?l aumento de los controles de alcoholemia que efectúa la Guardia Civil está generando graves pérdidas a algunos hosteleros de la provincia lucense. Los grandes afectados, según confirmó el presidente del sector en Lugo, son los titulares de establecimientos del extrarradio de los núcleos urbanos y los que están situados en carretera. El hecho de que el público evite salir a los locales de las afueras para cenar o tomarse algo por temor a encontrarse de regreso a casa con un control de alcoholemia es el principal problema. «No sólo perdimos clientes a la hora de comer sino que también hay un bajón de aquellos que acudían a tomarse algo», expresó uno de los hosteleros perjudicados. Tráfico vigilará más ?a Guardia Civil de Tráfico no sólo no bajará la guardia sino que vigilará más para que los conductores no salgan a la carretera bebidos. «La seguridad vial es lo primero. No estamos en contra de que la gente beba, ni de que se prohiban las ferias monográficas, ni que quien lo desee pruebe hasta veinte caldos diferentes. Lo que sí estamos es para que quien así lo haga, porque tiene perfecto derecho, no se ponga al frente de un volante porque pondrá en peligro no sólo su seguridad sino también la del resto de usuarios», explicaron desde la comandancia de Lugo. Los agentes son conscientes de que los controles de alcoholemia no gustan a muchas personas. Las previsiones de la Guardia Civil de Tráfico son de que irán en aumento e incidirán directamente en aquellos puntos que pueden resultar más problemáticos. «La vigilancia será especial en las proximidades de los centros de consumo, también en aquellas poblaciones donde haya celebraciones de todo tipo, aunque no sean de exaltación de productos alcohólicos»,señalaron..