El número soñado es el 51.975

La Voz A.?F.?C. | VIVEIRO

A MARIÑA

Crónica | Anécdotas Un vecino de Foz se despertó un día con una cifra en mente. Otro halló en Zaragoza el guarismo imaginado y repartió suerte en la parroquia focense

21 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

La historia es real, aunque los nombres son ficticios para preservar la identidad de los auténticos protagonistas de este relato. Lucas, vecino de Foz, popular por su fortuna con la lotería (en los últimos tiempos obtuvo cuatro premios), soñó una noche con el 51.975. Unos días más tarde se encontró con Fermín, un conocido empresario de esta parroquia focense, y le confesó su sueño y su deseo de adquirir este número para el sorteo del Gordo de Navidad. Fermín averiguó en seguida que el número correspondía a una administración zaragozana que lo había vendido íntegramente a un bar próximo al estadio de La Romareda. El industrial dio finalmente con esta mágica combinación de cifras y adquirió un buen fajo de décimos, que repartió entre familiares, amigos y vecinos. El rumor se corrió y el sueño llegó a adquirir tintes de pesadilla, pues la cantidad de gente interesada en conseguir una participación fue tal que Fermín decidió regresar al establecimiento maño en busca de más lotería. Y cuál no sería su sorpresa al descubrir que el número se había agotado, pues dos gallegos (él, pensó, y otro más, de momento desconocido) habían adquirido la serie completa. Hoy sabremos qué ha sido del 51.975, un guiño de la buena suerte o una pequeña trampa en el destino de Lucas. El 4, otro dígito mágico Si el Gordo no acaba en 5 lo hará, sin duda, en 4. Si el infundado pronóstico se cumple serán muchos los mariñanos que hoy brinden con cava, pues ha sido una de las terminaciones más solicitadas en la comarca.