RÁFAGA | O |
09 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.PACIENCIA. Los automovilistas que intentaron atravesar la avenida principal de Viveiro ayer, debieron de armarse de paciencia. No todos la tuvieron y los cláxones a mediodía y a primera hora de la tarde formaron, por decirlo finamente, un estruendo impresionante. Un día sí y otro también hay largas retenciones en la travesía. Por obras, eso sí. Pero estar, estamos condenados.