Una vida separados por el exilio

La Voz

A MARIÑA

Crónica | Foz viaja a Argentina Los hermanos Emilia y Salvador Rodríguez viajaron más de 800 kilómetros para ver a sus primos de Fazouro, recién llegados con la expedición focense a Buenos Aires

22 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Las lágrimas asomaban a los ojos de Florencio Rodríguez, uno de los vecinos de Fazouro que se desplazó a Buenos Aires, con su esposa Magdalena Fanego, para encontrarse con sus primos Emilia y Salvador. Los dos hermanos llegaron hace algo más de medio siglo a Argentina; tenían 16 y 14 años cuando se embarcaron solitos en el Buenos Aires , para acudir a la llamada de un tío que los reclamó desde Argentina, después de haberse quedado huérfanos de madre. Ahora están jubilados, pero siguen trabajando, porque la jubilación, problema nacional en Argentina, no alcanza para llegar a fin de mes. Emilia, con un hijo y dos nietos, corrobora que los 300 pesos de retiro no dan para vivir: «Acá, o trabajas o nada», afirma. Y de trabajar sabe más que nadie esta mujer de aspecto fatigado; sigue limpiando la misma casa donde lleva empleada desde el año 1959: «Soy como de la familia: Vós galleguita, ya sós de la casa», afirma que le dicen los patrones. Su hermano Salvador es camarero. No se plantean regresar a Galicia, porque según dice la esposa de Salvador, volver implica empezar de nuevo y con 14 o 15 años hay fuerza y energía para emprender cualquier aventura, pero a los 69 es difícil. «Yo si tengo 30 años me mando a mudar, porque acá el jubilado está muy abandonado», asevera, añadiendo que la alternativa de vender lo que tienen en Argentina y marcharse tampoco es factible, porque con el cambio no les llegaría para nada. Poco tiene que ver la Argentina que conocieron antaño con la actual: «La gente compraba un pollo, le comían la pechuga y tiraban el resto a la basura; en esa época jamás se vio a la gente buscando comida en la basura, uno podía andar con la cartera abierta, dejabas las casas abiertas y ahora hay rejas por todos lados», explican. Pese a esta situación de apuro y trabajo aseguran que están de maravilla. Florencio ha traído lotería de Navidad para ellos. Al menos la suerte debería acordarse de estos gallegos que han dedicado toda su vida al trabajo.