06 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.
?ada más comenzar el otoño ya se empieza a sentir en el estómago el gusanillo de las castañas y las setas. Las jornadas micológicas comparten protagonismo gastronómico con los magostos. Y esta última fue la opción elegida ayer por la agrupación cultural Ledicia en Burela para poner punto y final a su semana cultural. A lo largo de ocho días hubo exposiciones, folclore, concursos, tardes de cine y talleres de cestería. El magosto se celebró en la plaza burelense de A Mariña, acompañado de panceta, chorizos y verbena.