RÁFAGA | O |
01 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.TOMAR CONCIENCIA de que las vacaciones son ya sólo pasado es duro. Pero todavía lo es más descubrir que cuatro semanas después, el regreso no aporta novedades. Pocas cosas, de las importantes se transforman en tan poco tiempo; los vicios y las virtudes permanecen, casi parecen inmutables. Sólo el plomizo cielo del 1 de septiembre mantiene la tónica del veraniego agosto en A Mariña. Ni siquiera la climatología parece dispuesta a sorprender.