El encargado de la empresa Albo, sorprendido por el «repentino» control de Augas de Galicia Medio Ambiente vinculó la medida a la puesta en marcha de la nueva depuradora
22 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Las conserveras de Celeiro han sido las primeras sorprendidas por la repentina inspección efectuada por Augas de Galicia. Era la primera vez que técnicos de este organismo dependiente de la Consellería de Medio Ambiente visitaban las fábricas de Conservas Antonio Alonso, S.?A. e Hijos de Carlos Albo, S.?A., acostumbrados, eso sí, al abono periódico del canon de saneamiento. Desde hace algunos años es la empresa Aquagest, concesionaria del servicio de aguas del municipio, la encargada del cobro. «Estamos conectados a la red general desde que se instaló la depuradora y se hizo toda la canalización en Celeiro, porque en su día nadie pidió nada», afirmó José Ramón López de Aberasturi, encargado de la planta de Albo. «De repente, que vengan diciendo que no nos van a dejar seguir vertiendo... No nos han dado plazo. Dijeron que no nos iban a permitir verter cuando pongan la nueva depuradora, pero oficialmente no hemos recibido ninguna comunicación», admitió el representante de Albo. Solicitar autorización Ante la inesperada visita de Augas de Galicia, ambas conserveras se han dirigido al Ayuntamiento de Viveiro con el fin de solicitar autorización para seguir depositando sus residuos en la red general. Si Augas de Galicia llega a hacer efectiva la advertencia, las dos plantas tendrían que pedir permiso a Medio Ambiente para realizar un vertido a la ría con un pretratamiento. «A ver cómo lo hacemos», comenta López de Aberasturi. Según indicó, Augas de Galicia pone pegas por el volumen y no por el tipo de desechos que van a parar al alcantarillado. El alcalde de Viveiro, el socialista Melchor Roel, reiteró su intención de autorizar los vertidos para garantizar la continuidad de las fábricas y de los puestos de trabajo. Para ello el gobierno local ha pedido informes técnicos y jurídicos.