Diario de peregrinos | Día D menos tres Las ansias de alcanzar la meta crecen a medida que ésta se aproxima. Suso, Paco y Pepe afrontan su antepenúltima etapa con idéntico humor y algo más de cansancio que al principio
11 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Un emigrante que había pasado varias décadas en Alemania regresó a Galicia y un paisano dio por hecho que dominaba el idioma alemán. «Nada de nada», le contestó el retornado. «Pero entón -replicó el vecino- como te entendías». «Pois mira, vivía nun pobo de cincuenta persoas e ensineilles a falar galego». El chiste que cuenta Suso Fernández desde una terraza de Palas de Rei se puede aplicar a la peregrinación que comparte con Paco Gueimunde y Pepe Bermúdez. Y es que los caminantes viveirenses van haciendo amigos, sin importar la lengua, pues al final, «falando sempre te acabas entendendo» y el gallego es, sin duda, un idioma universal. A tres días de la meta, las ganas de llegar a casa son tremendas. Suso reconocía ayer cuánto está echando de menos a su mujer y a sus hijos. «Non sabes o que tes ata que che falta». Entretanto, se apresuran en llegar a Arzúa, cada vez más próximos.