Entrevista | Concepción Abad Alastruey El centro les pide más implicación en las jornadas sobre el consumo de alcohol en la adolescencia
27 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Tras haber pasado por tres centros de Burela, los institutos y uno de los colegios (el otro lo acogerá mañana), el ciclo informativo de la Unidad de Drogodependencias de Burela sobre el botellón presenta un primer balance al que la UAD ha reaccionado con cierto «desánimo». Al contrario que en la dirigida a primaria (sexto curso), la asistencia de padres de alunos de secundaria (tercero) a sus charlas ha sido «escasa»: «Han faltado sobre todo los chicos y los padres de los que ya pueden tener un consumo de alcohol y sin pautas educativas preventivas. Chicos de 14 ó 15 años que salen hasta las tantas y hacen botellón». -Estas jornadas, además, buscan informar, implicar y una movida alternativa. -Claro. Ves que hay protestas, intentas hacer algo y no te responde la gente. En este ciclo se intenta dar más información y buscar soluciones, mientras que aún hay quien las ve en las medidas represivas. En estas charlas no se le pide a nadie que confiese nada, sino que haya debate. -En general, ¿existe conciencia de que el hijo hace el botellón en fin de semana? -Se sabe que existe, pero no se suele hacer como propio. Se piensa en algún amigo, y que este lo lía. A veces, veo una confianza ciega de que no va a ocurrir. -¿Qué pautas pueden servir de guía a un padre o a una madre? -Mantener una buena relación afectiva con los hijos y transmitir sensación de aceptación en la familia; estimular la autoestima y la confianza, así como capacidades para que establezcan su identidad personal; desarrollar habilidades sociales y personales; dialogar y comunicarse con ellos, conocerlos y saber sus necesidades; informar y sensibilizar a los hijos sobre las drogas y los efectos asociados a su consumo; convertirse en un modelo de salud para ellos; potenciar valores sociales positivos; establecer normas adecuadas que regulen la vida familiar; promocionar alternativas de ocio saludable. En esto último se falla. «No hay cine», «No hay otra cosa que hacer», argumentan. Sí se pueden hacer otras cosas. Los padres y las madres tienen mucho que hacer en la prevención de consumos de alcohol y de otras drogas».