La paralímpica ribadense acepta una oferta para entrenar en Cervo

La Voz LA VOZ | RIBADEO

A MARIÑA

?l asunto de las dificultades de una joven atleta paralímpica afincada en Ribadeo, Almudena de la Osa, para entrenar en la piscina municipal de la localidad dio ayer un giro inesperado, al recibir un ofrecimiento del Ayuntamiento de Cervo para entrenar en sus instalaciones. De la Osa se reunió ayer con el concejal delegado de Deportes en Cervo, Manuel Vicente, y tras visitar la piscina olimpica municipal aceptó el ofrecimiento y hoy reanuda los entrentamientos, ya en Cervo. El edil cervense insistió en desvincular su ofrecimiento de cualquier interpretación política: «Al ver la noticia en la prensa me pareció que debíamos apoyar a deportistas que pueden ser un referente para los demás. El deporte es sacrificio y esta chica es un ejemplo de ello, acentuado por la minusvalía que tiene. Preferí llevar el tema en privado y le comenté que en Cervo tenemos una piscina olímpica en la que podía entrenar a su gusto. A ella le pareció estupendo. Esto es bueno para ella, para Cervo y para la comarca. Hablo de deporte, no de política. Si tenemos un deportista de élite en la zona tenemos que ayudarle y si en Ribadeo tienen problemas para ello, lo normal es tratar de solucionarlo en otros sitio». El alcalde ribadense, Balbino Pérez Vacas, también se mostró feliz por la resolución del problema: «En Ribadeo chegamos a onde puidemos. Sigo lamentando a distorsión que se puido crear con este asunto, pero igual que eu intentei solucionar o problema, alegrámonos de que o Concello de Cervo poda acoller a unha excelente atleta que esperamos conquira unha medalla nos xogos paralímpicos», manifestó el regidor ribadense. Más crítica fue ayer Almudena de la Osa, quien ayer en declaraciones a Onda Cero A Mariña insistió en que desde el Concello de Ribadeo nunca se le ofreció una calle de la piscina en exclusiva para entrenar una hora al día, tampoco a las ocho de la mañana, como indicó el alcalde en un comunciado: «A mi se me dijo que a las ocho de la mañana no había mucha gente, pero no me daban la garantía de que tuviese una calle para mi sola, que es lo que necesito para entrenar. Dijeron que hay pocos usuarios y que como máximo debería compartir la calle con una persona. A otra hora no podía ser, porque había muchos socios y cómo iban a dejármela cuando los socios si pagaban». Almudena de la Osa, quien deberá asumir el coste del desplazamiento a Cervo, reconoció que para ella recibir la llamada de Manuel Vicente fue una sorpresa muy agradable. «Después de tantas pegas y tantas negativas», la joven atleta considera el asunto zanjado.