El PP considera una carnavalada la decisión de sustituir multas por avisos en Ribadeo

La Voz LA VOZ | RIBADEO

A MARIÑA

El PP de Ribadeo criticó ayer la política del equipo de gobierno en el capítulo de tráfico, a raíz de la decisión del Concello de acabar con la mano dura que se aplicaba con las infracciones de los conductores. En adelante, los policías en lugar de multas pondrán avisos de advertencia, excepto en casos graves o si se es reincidente. El portavoz del PP, José Carlos Rodríguez Andina, calificó de «carnavalada» la decisión del gobierno local. «¿Creen que los vecinos de Ribadeo somos tontos? Pueden contar lo que quieran, pero no nos engañan. Como les venía encima un chaparrón de críticas, se lo advirtieron los funcionarios, la asociación de vecinos, nosotros... y además en plena campaña electoral, por eso decidieron acabar con esta comedia. Dieron marcha atrás y punto», dijo Andina, quien añadió que con este cambio de postura, el gobierno local deja a los policías en una difícil situación, porque ahora no van a sancionar, y concluyó: «Después de zurrar durante ocho meses a todo el mundo y no solucionar nada, ahora deciden avisar. Es de una ineptitud total». El edil de Tráfico, Ramón López, aseguró ayer que este cambio de política no se tomó a raíz de las quejas vecinales ni por las elecciones, sin que forma parte de un plan. López recordó que cuando llegó al gobierno local el tráfico era un caos, por lo que se optó por sancionar, para acabar con la impunidad de los infractores: «Agora xa se aparca ben, e por iso, pola proximidade do antroido e da Semana Santa, optamos por poñer advertencias». El edil aclaró que la policía seguirá sancionando a los vehículos aparcados en vados o pasos de cebra. Además, aunque reconoció que en el gobierno local existía preocupación por el rumor de que se estaba preparando una manifestación contra el excesivo celo de los agentes al sancionar, negó que la decisión de poner advertencias en lugar de multas tuviese que ver con ello. La medida no ha sido bien acogida entre algunos agentes de policía. En una reunión que tuvieron el viernes con el alcalde, así quedó de manifiesto: «Non foi unha balsa de aceite, pero é unha decisión política que os axentes deben acatar». xto