RÁFAGA | O |
27 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.GESTIONAR fondos públicos significa contraer obligaciones de ineludible cumplimiento. Vulnerar procedimientos o plazos puede acarrear consecuencias impredecibles. Denunciar las supuestas irregularidades compete a quien ejerce responsabilidades públicas. Condenar las infracciones probadas corresponde a la Justicia. En buena hora el gobierno bipartito de Viveiro ha decidido pasar de la caza de brujas contra el anterior ejecutivo popular a una acción judicial. Mientras no se dicte sentencia judicial, lo más prudente es no prejuzgar.