Tiempo. Es una de las claves para zanjar el litigio en el que están inmersas las 108 familias de Lodeiro. Pero no es este el único problema al que se enfrenta el Ayuntamiento de Viveiro. La situación está generando desazón y desconfianza en el sector de la construcción, que el pasado año movió en el municipio más de seis millones de euros, «por eso tamén urxe sacar adiante con premura a modificación das normas subsidiarias». La empresa Geinsa está trabajando ya en la nueva normativa por encargo del gobierno bipartito. De hecho, los responsables municipales se comprometieron a mantener la próxima semana una reunión con los propietarios de las viviendas de Lodeiro en la que se les facilitará información tanto urbanística como legal, con la asistencia de responsables de los gabinetes jurídicos que representan al Ayuntamiento y los propios técnicos expertos en urbanismo.