En directo | Conferencia sobre agresiones domésticas en Viveiro La titular del Juzgado de Primera Instancia número 1 de Viveiro subrayó la relevancia del Centro de Información Á Muller para asesorar y asistir a las víctimas de violencia
25 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Tras repasar las reformas legislativas aprobadas a lo largo de este último año para combatir la violencia doméstica, la jueza Paloma Santiago incidió en la relevancia de las oficinas de atención a las víctimas, como es el Centro de Información á Muller (CIM) que funciona en Viveiro. La titular del Juzgado de Primera Instancia número 1 de la ciudad subrayó el papel de los profesionales que trabajan en este tipo de centros para prestar asesoramiento legal, que ayude a paliar el desconocimiento de las víctimas, y apoyo psicológico «para tranquilizarla y darle seguridad. La gente no habla porque muchas veces no tiene a quien contárselo», destacó. Paloma Santiago resaltó otra función de las oficinas de atención a las víctimas, como «enlace idóneo entre el juzgado y el resto de las Administraciones para articular las medidas asistenciales (las ayudas económicas temporales establecidas este mismo año: unos 300 euros mensuales), porque suponen un nexo de unión». La jueza apeló a la atención integral de las víctimas e insistió en los malos tratos se producen en todas las clases sociales y afectan tanto a personas sin apenas formación como a mujeres con una preparación universitaria específica. En cuanto a las reformas legales acometidas durante este año, la titular del Juzgado número 1 habló del factor tiempo. Los cambios en la Ley de Enjuiciamiento Criminal y en el Código Penal confieren agilidad a los procesos y a la actuación tanto de los juzgados como de las fuerzas de seguridad del Estado. Santiago incidió justamente en la relevancia de la cooperación entre jueces, cuerpos policiales y oficinas de atención a las víctimas para combatir con eficacia esta lacra social. La magistrada desgranó los cambios legislativos: la orden de protección a las víctimas en un plazo máximo de 72 horas y la posibilidad de que sea cualquier persona del ámbito familiar (ya no sólo quien sufre el maltrato) la que solicite este tipo de medidas. Santiago también señaló el agravamiento en cuanto a la tipificación de los hechos que constituyen violencia doméstica y de las sanciones a imponer a los agresores. Lo que antes era falta por lesiones causadas por malos tratos en el ámbito familiar ha pasado a ser considerado????delito, sin necesidad de que estos hechos se repitan en el tiempo. A la charla asistieron el alcalde, Melchor Roel, y otros miembros del gobierno local, trabajadoras sociales, abogados, procuradores, representantes de la Policía Local, el Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil, la psicóloga y la abogada del CIM y otras personas interesadas.