Unidos en el amor y en la muerte

La Voz M. G. BALSEIRO | VIVEIRO

A MARIÑA

Reportaje | En Viveiro se recuerda la romántica historia de una pareja del siglo XIX Mañana se cumplen 193 años de la tragedia del bergantín «Palomo» y la «Magdalena»

01 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

?xisten historias con mayúscula y otras que permanecen en la memoria colectiva de los pueblos a través de la tradición oral o recogidas en papel por los cronistas. La de Javier Goás y María de la Luz Palmeiro bebe en ambas fuentes y se remonta en el tiempo 193 años que se cumplen mañana. En el viejo cementerio de Viveiro existía una lápida con los nombres de esta pareja y un epitafio que dice así: «Unidos en la muerte y el amor». Una historia de tragedia que se fragua en medio de un terrible temporal que azotó el Cantábrico en los primeros días de noviembre. En la madrugada del día 3 la galerna hundía frente a Os Castelos, en Viveiro, a dos barcos de la Armada española que luchaban contra los franceses, el bergantín Palomo y la fragata Magdalena . El saldo fue terrible: murieron, según recoge Donapetry en su Historia de Viveiro, 550 hombres; sólo se salvaron 28 tripulantes. Javier Goás era el único viveirense que formaba parte de la tripulación de la Magdalena . Fue su prometida, María de la Luz, quien encontró su cadáver en la playa de Covas en la mañana del día 3, y cuenta la leyenda que se volvió loca. Cada día de los siguientes de su vida volvía a la playa a esperar que el mar le devolviera la vida de su amante, así hasta septiembre de 1811, fecha en la que murió. Las familias de la pareja decidió enterrarlos juntos con el hermosos epitafio que recrea su historia. Mañana, una vez más, alguien depositará flores en las aguas de Covas.