Crónica | La huella de Dámaso Alonso en las riberas del Eo Dámaso Alonso mantuvo durante toda su vida vínculos familiares y afectivos con la villa natal de su padre
22 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.No es ninguna novedad que el crecimiento urbano de Ribadeo en el siglo pasado se hizo dando la espalda a la zona cercana a la ría que lo había visto nacer. Sin embargo, desde uno de los rincones del parque, donde se juntan las calles San Franciso y Villafranca del Bierzo y arranca el tobogán que baja por Amando Pérez a Porcillán y Cabanela, se ve el puente de los Santos, esa construcción que simboliza con nitidez la cercanía de las dos orillas que une. Cerca de ese lugar, en una de las primeras casas de la calle Villafranca del Bierzo, una placa recuerda el nacimiento de los hermanos Dámaso y Juan Vicente Alonso, que vinieron al mundo en los años 1871 y 1872. Y en Madrid vino al mundo un hijo del primero de ellos, que se llamó igual que su padre. Dámaso Alonso (1898-1990) es conocido por su amplia trayectoria cultural: destacado integrante de la brillante generación del 27, catedrático universitario, estudioso de Góngora, importante poeta, miembro numerario y presidente de la Real Academia Española... Sin embargo, no menos importante que su dimensión pública fue su vinculación afectiva con Ribadeo. La localidad le ha dedicado importantes homenajes en los últimos años, una recompensa a la que él antes se hizo acreedor. Ayer, en su discurso, el primer teniente de alcalde, Fernando Suárez, definió a Dámaso Alonso como «ribadense de corazón» y describió la villa como eje de una comarca «que non coñece fronteiras». Tampoco hubo fronteras que consiguiesen separasar a Dámaso Alonso de Ribadeo.