Policía y OMIC investigan por qué una atracción ha duplicado sus tarifas

La Voz LA VOZ | LUGO

A MARIÑA

El Ratón Vacilón podría ser cerrado temporal o definitivamente, en función del resultado de las pesquisas Los precios no deben modificarse una vez iniciado el programa oficial

06 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?os empresarios de atracciones del ferial de San Froilán no pueden modificar al alza los precios de las entradas mientras duren oficialmente las fiestas patronales; es decir, desde el 4 hasta el 12 de octubre. Así lo expresó ayer la edila de Cultura, Concepción Burgo, a raíz de la polémica suscitada por los aumentos de precios aplicados por algunos propietarios de atracciones durante el día del patrón. La subida de tarifas adoptada por los responsables de El Ratón Vacilón, una montaña rusa para los más pequeños, motivó airadas quejas de los padres, que recurrieron a la Policía Local. Al parecer, el precio de la entrada en esta atracción era de 2,5 euros el pasado sábado y el domingo subió a 4. Un pequeño cartel provisional y apenas visible advertía de esta última tarifa, según las quejas formualdas por los usuarios. Agentes de la Policía Local acudieron en la tarde del domingo a la atracción para elaborar un informe. La edila Concepción Burgo también explicó que la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) y el comisario del ferial habían intervenido, si bien ayer se desconocía el resultado final de esas diligencias. En base a lo que digan los informes, según explicó la edila, el empresario podría ser sancionado e incluso, podría ser cerrada su atracción , provisional o definitivamente. Leyes, normas y realidad La concejala indicó que el Ayuntamiento no tenía competencia alguna en los precios establecidos por los empresarios. Destacó que éstos eran libres. De hecho, antes del inicio de las fiestas y en algunos casos las tarifas eran más económicas. Usuarios de las atracciones dicen sentirse totalmente desprotegidos a la hora de efectuar cualquier tipo de reclamación, desde el momento en que no tienen ningún resguardo que pruebe que accedieron a la atracción o servicio. Lo único que entregan los empresarios es una ficha que retiran nal cliente cuando accede a la barraca o instalación. Además, no hay ningún documento escrito que establezca las condiciones de uso. Concepción Burgo dijo que para reclamar hay que dirigirse a la OMIC o a la Policía Municipal, formulando la correspondiente denuncia. Algunos usuarios desean que el ayuntamiento, a través de la OMIC, haga públicos los precios de entrada en cada atracción, de acuerdo con cada empresario. Este sistema paliaría la indefensión derivada de que no existan comprobantes del servicio abonado.