LA TRIBUNA | O |
17 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.DEBE SER EL CALOR. Porque están pasando cosas muy raras. Seguro que es debido al efecto del calor. Es que no estamos acostumbrados por aquí a estas temperaturas. Un cura que, dicen, se niega a decir misa. El calor, seguro. No la oficia, dicen, insisto, desde hace unos tres meses. Entonces ya viene de antes. De antes del calor. Aunque julio fue un buen mes. No, no, puede deberse, efectivamente, al calor. La plaga de gusanos que han descubierto en Ribadeo, esa seguro que sí tiene que ver con el calor. Lo dicen los expertos. Es por el calor de este tiempo. Favorece la proliferación de gusanos. Pero no pasa nada. Se dejan tranquilos hasta que las larvas se conviertan en polillas. Ya está. Y no hay problema. A lo mejor luego llueve, llueve sobre las polillas, y ya no pueden volar. Y ahí se acaban. Y calamares gigantes. Van dos descubiertos en dos días en aguas asturianas. Están en el Aula del Mar del Cepesma, en Luarca, que como siga recogiendo ejemplares así van a tener que ampliar esta galería a toda la lonja. La colección es interesante. Esto no tiene nada que ver con el calor, es de suponer. Aunque los calamares aparecieron muertos. Pero no fue por el calor, seguro.