El gobierno de Viveiro da a conocer la deuda contraída por el PP

La Voz LA VOZ | VIVEIRO

A MARIÑA

PEPA LOSADA

La comisión vecinal de control revisará las facturas no reconocidas la próxima semana El ejecutivo bipartito arbitra medidas para el control del gasto dentro del Concello

17 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

La comisión de control de la deuda se reunirá por primera vez la próxima semana para revisar las facturas pendientes de pago por el Ayuntamiento de Viveiro, pero no reconocidas. «Utilizaban una artimaña -explica el alcalde, Melchor Roel, en relación con la gestión de los populares-. No aprobar los trabajos encomendados, meterlos mediante el registro municipal y evitar que figurasen de forma contable». Este organismo está constituido por un representante de los colectivos vecinales del municipio, otro de los deportivos y otro de los culturales, además de un miembro de la patronal (en nombre del Aciam y la Asociación Centro Comercial Casco Histórico), otro de los sindicatos, y un integrante de cada grupo político de la corporación viveirense. Una vez supervisadas todas las facturas, la comisión de control emitirá un informe. El valor de alguna de estas cuentas supera los ochocientos mil euros. La comisión de Hacienda abordó ayer este asunto, igual que la creación de unas bases para el control del gasto. «Hasta ahora el encargado de cada servicio pedía al proveedor. A partir de ahora todo tipo de gasto tendrá que ser autorizado por el concejal que corresponda», señala el regidor. De esta forma, abundó Roel, cada edil se responsabilizará del gasto de su delegación, en función del presupuesto disponible. Con esta medida, el ejecutivo bipartito pretende evitar gastos sin consignación previa. «El concejal se verá ligado al crédito que existe. Será quien sepa quién y para qué se ha realizado esa operación», agrega el mandatario local. Roel considera que esta fórmula resultará operativa y no teme la burocratización del sistema. «Servirá para acabar con la anarquía, cuando nadie sabía quién había encargado tal o cual cosa», manifiesta. Al mismo tiempo, los responsables locales pondrán en marcha una especie de almacén, con albaranes de entrada y salida de materiales, con datos precisos sobre su destino y la persona que lo ha autorizado.