Un problema entre mataderos y la Xunta deja sin primas a ganaderos

La Voz LA VOZ | LUGO

A MARIÑA

XABIER NOVO

Los afectados reclamaron a los tratantes cuando recibieron las cartas con las penalizaciones Entre las salas que no tienen la documentación al día no figura ninguna lucense

25 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?a Asociación de Empresarios de Gando, que preside Enrique Otero, está gestionando con la Xunta la solución de un problema que afecta a los ganaderos, pero que responde a un problema administrativo entre algunos mataderos y el Fondo Galego de Garantía Agraria. Se trata de salas de sacrificio de las provincias de Ourense y de Pontevedra que no tramitaron la documentación precisa ante este organismo. De ahí se derivó que la Xunta remitiera cartas a los ganaderos de toda Galicia comunicándoles que perdían las primas por sacrificio y que los penalizaban con la retirada de un cuatro por ciento en el resto de las subvenciones oficiales que percibía la explotación. Enrique Otero explicó que los ganaderos afectados a los que les sacrificaron más de un centenar de reses en mataderos no concordados elevaron sus protestas a los tratantes que les compraron las reses. Otero explicó que ellos tampoco eran conocedores de la situación y no sabían que había salas de sacrificio que no cumplieron el trámite administrativo con el Foga. El problema, según dijo, se solucionó en los mataderos de Gondomar y Salceda de Couselos, en Pontevedra, pero queda aún por normalizar la situación en los de Crecente, Gudiña, Marín y Bande. En la provincia de Lugo todos tramitaron la documentación correctamente. Ganaderos de toda Galicia empezaron a recibir las cartas de la Xunta comunicándoles la retirada de la prima de sacrificio y la penalización en el resto de las subvenciones. Éstas siguen todavía llegando a las explotaciones. Pese a que son mataderos de Ourense y de Pontevedra los que no tienen la documentación al día, y por causas ajenas a los propios ganaderos, el problema afecta a explotaciones de toda Galicia. La razón fundamental está en que son reses generalmente procedentes de ferias, que adquirieron tratantes de Pontevedra y de Ourense que llevaron a los mataderos con los que trabajaban. Las complicaciones surgieron un año después de que fueran sacrificados los animales, con los consiguientes trastornos para el sector.