Tras unos días en los que se registró abundante entrada de fuel en las playas de A Mariña -en algún caso se recogieron las mayores cantidades desde el hundimiento del petrolero Prestige - ayer sólo una decena de playas se vieron afectadas por el chapapote, según informó la Oficina del Comisionado para asuntos del Prestige . Sin embargo el lunes, por efecto de los vientos del Norte y Noreste, sí entró en importantes cantidades en una veintena de playas. De hecho, las cantidades recogidas, que en los últimos días se situaron en torno a 3.000 kilos diarias, el lunes subieron hasta casi 4.500. Las tareas de limpieza se vieron ayer facilitadas por el mal tiempo, que hizo que apenas hubiese gente en los arenales. Escenas como la que se pudo contemplar ayer en la playa de As Catedrais (Ribadeo), de personal de Tragsa vestiendo monos blancos y recogiendo galletas de chapapote en cubos, ya son habituales.