Ya está todo listo en Foz para una de las citas más atractivas. O Santo recibe hoy a sus romeros
05 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.«Santo, santo, yo te canto...» Así comienza el estribillo de una popular canción de Gloria Estefan. Vendría como anillo al dedo para convertirse en la sintonía de la romería que este fin de semana abrirá la «veda» de las festas rachadas de A Mariña. Foz recibirá a partir de hoy a multitud de romeros en el monte del Bispo Santo, donde San Gonzalo les espera ya desde hace una semana, después de haber sido trasladado en procesión desde la catedral de San Martiño. Gilberto es un joven focense que nunca se ha perdido esta cita y subraya lo de «nunca» porque la primera vez que disfrutó de O Santo, como todos conocen a la romería, tenía 14 años y ahora ya va por los 27, según revela. En su pandilla serán unos diez. Y, como todas, la suya lleva ya días organizando, planificando, evaluando, contabilizando... No puede faltar ningún detalle para que los próximos días, hasta el domingo, se vivan a cuerpo de rey. Tres necesidades son básicas: alojamiento, comida y bebida. La primera se improvisa con cuatro tablas y un plástico para construir un chiringuito. Otros optan por las cómodas tiendas de campaña. La nutrición, como si se tratara de una Isla de los Famosos a nivel local, es vital. El menú de los próximos días, salvo extravagancias, se compone de tortillas, churrasco, chorizos, empanada... configurando una lista interminable. En cuanto a la bebida, el agua depura, las coca-colas y las gaseosas refrescan y el vino acompaña. Más allá de esta oferta se habla en grados. El alcohol, en cantidades según gustos, se bebe como si fuera agua. Si se suministra con moderación, pone el punto y anima. El Bispo Santo da nombre a una de las romerías más tradicionales de la costa lucense. Lleva veinte años celebrándose más o menos. Con el paso del tiempo, la cita que se resumía a actos religiosos y simples meriendas familiares en plena naturaleza se convirtió en una cita de masas que transforma el entorno en un campamento indio. Desde principios de mes las parcelas están ya ocupadas y marcadas con cintas de plástico. Desde este lunes, los romeros comenzaron a dar forma a la original «urbanización». El Concello ha activado, como todos los años, el operativo de seguridad que vela por los romeros y el entorno.