El asfixiante calor que le recibirá en la capital hispalense será el principal enemigo del club burelés ante un Pino Montano con calidad individual, pero con menos recursos
04 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.? medianoche de hoy pone rumbo hacia Sevilla la expedición del Club Deportivo Burela-Pescados Rubén. El sábado -a las seis y media de la tarde en el polideportivo del barrio de La Macarena- intentará hacerse con la plaza que reservó en la División de Plata hace algunos días, cuando se impuso por 8-5 al rival andaluz en Vista Alegre. Los tres goles de renta que lleva del partido de ida convierten en favorito al conjunto mariñano, aunque no le eximen de responsabilidad. Eso sí, casi toda la presión pasa al equipo andaluz, obligado a jugar al ataque y correr riesgos ante un adversario superior por lo visto en el primer asalto. El Pino Montano derrocha sacrificio, calidad individual y mucha ilusión. Poco más. Su estrategia y juego colectivo están muy poco trabajados. Nene es su mejor hombre junto al admirado Aarón. De los cinco tantos que anotó en Burela uno fue de doble penalti, otro de penalti y el cuarto tras un error defensivo local que dejó a Pose ante dos atacantes. Esto da pie a pensar que ellos disparan balas de fogueo y los de Burela, misiles. En la capacidad de definición también sale vencedor la escuadra de Pardeiro. El principal enemigo burelés puede ser la asfixiante calor que con casi toda seguridad le recibirá en la capital hispalense, desde donde ya llegaron amenazas al respecto. «A la hora del partido puede haber más de 40 grados en el pabellón», dijo el máximo dirigente sevillano. La plantilla mariñana, que hará el largo viaje en autobús, llegará a su destino en torno a las 14 horas de mañana, se instalará en el Hotel Virgen de los Reyes, muy próximo al estadio Sánchez Pizjuán, y por la tarde realizará en el escenario del partido su última sesión de entrenamiento.