La directiva celeste aún no ha pasado el mal trago del descenso, pero ya mira al futuro con nuevas ideas. La cantera podría tener mayor protagonismo la próxima temporada
20 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Los responsables del Viveiro, todavía aturdidos por el descenso de categoría, tratan de reponerse del duro golpe a base de trabajo. «Lo pasado, pasado está. Hay que levantar la cabeza y comenzar a mirar a la próxima temporada», dice el presidente. La directiva ya ha comenzado a esbozar el proyecto de la campaña 03/04. El regreso a Tercera será el objetivo. -¿Cómo está? ¿Todavía apenado? -Claro, el disgusto no se me ha pasado, está ahí y no nos lo quita nadie, pero hay que levantar la cabeza y mirar hacia adelante, tal y como nos aconsejó el domingo Gerardo Molina, el ex entrenador del Viveiro. -¿En algún momento pensó en la dimisión? -No, sería de cobardes. Lo mínimo que debemos hacer es dejar al equipo en donde le cogimos, en la Tercera División. -¿Lo pasó muy mal en el partido ante el Lalín? -Sí, bastante. Las cosas ya estaban mal y aunque ganásemos tampoco nos hubiéramos salvado, pero me dolió muchísimo el certificado final que nos dieron. Los jugadores bajaron los brazos a partir del 1-3 y creo que el Lalín se ensañó un poquito con el Viveiro. -No se escuchó ni un silbido hacia el equipo.... -A la afición tenemos que estarle muy agradecida por su comportamiento. Nadie tuvo un mal gesto hacia el equipo y aceptó el fracaso con total deportividad. -Supongo que no tendrá muchas ganas de recordar el pasado. Hablemos del futuro, ¿le parece bien? -Venga. -Creo que ya han empezado a recopilar nombres de jugadores y técnicos... -Sí, cierto. El tiempo apremia y ya estamos planificando el futuro. Vamos a procurar rectificar los errores que hemos tenido en la temporada que viene de terminar y esperamos que todo vaya bien desde el principio. Lo primero que tenemos que hacer es buscar un sustituto para Fran Basanta y a partir de ahí comenzar con la composición del equipo. -Supongo que la plantilla sufrirá una profunda renovación. -Habrá bastantes cambios, desde luego, porque analizando las cosas fríamente te das cuenta de que muchos jugadores no han estado a la altura que se suponía. Creo que debe hacerse una limpieza bastante grande en el equipo. -¿Más gente de casa? -Los entrenadores de las categorías inferiores nos dirán si hay jugadores preparados para subir al primer equipo. A mi me gustaría que el mayor número de jugadores posible fuera de la cantera, y más ahora que ahora vamos a jugar en familia y más cerca. -¿Teme que disminuya el número de socios tras el descenso a Preferente? -Yo, particularmente, creo que sí habrá socios que estén un poco desilusionados y se den de baja, aunque pienso que no serán muchos. A estos les diría que el Viveiro necesita su ayuda; no hay mal que por bien no venga, debemos estar todos unidos para levantar al club. -¿Qué repercusiones económicas puede tener el descenso de categoría? -No demasiadas. Perdemos dos subvenciones pero podemos compensarlo con el recorte de gastos en arbitrajes y desplazamientos.