La Junta de Cofradías les impuso su medalla de honor por contribuir «a su prestigio» Ana Pastor, ministra de Sanidad, será la pregonera este año
15 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.? «El honor es patrimonio del alma (..) y nobleza obliga». Así agradeció Enrique Cal Pardo, deán de la catedral de Mondoñedo, las medallas de honor impuestas ayer por la Junta de Cofradías a los pregoneros de la Semana Santa de Viveiro desde 1974 hasta el pasado año. Cal Pardo habló en nombre de todos ellos, una larga lista en la que figuran desde el patriarca de las letras gallegas, Ramón Otero Pedrayo, que recibió la distinción a título póstumo, hasta el presidente de la Xunta, Manuel Fraga, que no asistió al acto celebrado en el teatro Pastor Díaz y que estuvo presidido por Francisco Cacharro, titular de la Diputación de Lugo, el alcalde, César Aja y los responsables de cofradías y hermandades que forman la junta. «Difícil interpretar el pensamiento de pregoneros tan variados y prestigiosos», dijo, especialmente de quienes se han quedado a lo largo del camino. Así, recordó al escritor Francisco Leal Insua y al periodista Gerino Núñez.El deán mindoniense afirmó que el distintivo «obliga a proseguir toda la vida en la condición de pregoneros», y consideró como auténticos merecedores de la medalla «a las personas que día tras día piensan en cómo realizar y mejorar» la Semana Mayor .Entre los distinguidos que recogieron la insignia figuran José Ramón Ónega, director general de Política Territorial, el diputado Amarelo de Castro, el escritor Ramón Pernas y el médico Fausto Galdo. «La crema de los oradores que por origen, afinidad o simpatía estuvieron relacionados con Viveiro», dijo Antonio Lorenzo, presidente de la Junta de Cofradías.