Del recinto con edificios, pistas de deportes, piscina y anfiteatro hoy sólo quedan escombros
14 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.? Sin la pompa esperada, el Complejo deportivo y social de Caixa Galicia en Benquerencia (Barreiros) ya es historia. Aunque estaba prevista una voladura en la que iba a estar presente el ministro de Medio Ambiente, Jaume Matas, la catástrofe del Prestige dio al traste con las pretensiones del ministerio de dinamitar el recinto como ejemplo de la política del departamento de liberar la zona costera. Atrás queda una fuerte polémica, que todavía no se ha cerrado. Ahora el BNG de Barreiros se queja del deterioro de viales por los camiones que trasladan los escombros. El alcalde aseguró que la empresa que realiza las obras restaurará los caminos. Como un recuerdo de la polémica suscitada, en una pared aparece una pintada en la que se culpa al PP de la demolición y se vincula este hecho con el vertido de fuel del Prestige. ¿Qué queda del viejo recinto? Apenas nada. Algo del cierre, que será demolido, la oficina de recepción, que se mantendrá para dar servicio a los bañistas, y el muro de contención sobre la playa. El escenario lo conforman escombros y un ir y venir de camiones trasportándolos. Ahora queda acondicionar la zona, habilitando un aparcamiento y restaurando el paisaje dunar. Y siguen abiertas las negociaciones del alcalde para obtener contrapartidas. El complejo fue construido por Caixa Galicia con fondos que se debían destinar a fines sociales. Por lo tanto, la indemnización que recibió de Costas (de más de 300 millones de pesetas) deberá tener este mismo fin.