Los vecinos de Burela se sienten marginados por el Concello en el control de ruidos
A MARIÑA
A Una comunidad de vecinos de Burela de la calle Arcadio Pardiñas ha criticado el papel del Concello en el control de ruidos en locales nocturnos y, en concreto, la «demora» al aplicar la ordenanza municipal vigente. Así, manejan documentación oficial sobre un pub situado en su inmueble del que, en comisión de gobierno el 7 de octubre, se denegó un cambio de titularidad tras comprobar el Ayuntamiento deficiencias de seguridad y que superaba los niveles de emisión de ruidos de la normativa (en el primer piso del edificio la medición reflejó 56,5 decibelios de media frente a los 30 máximos de la ordenanza y en exterior 71 frente a 45). El Concello dió un mes de plazo al dueño para adaptar el local, si no lo clausuraría. Esas obras empezaron días atrás. Mientras los vecinos critican que pasaran dos meses y no se les informó como pidieron, el edil Cristóbal Edrosa atribuyó la demora a «problemas técnicos» y aseguró, «vaise informar cando haxa o acordo de cambio de titularidade». La comunidad solicitó que se revisaran todos los locales de su zona. «O estamos facendo», dijo Edrosa. Los vecinos dicen sentirse «marxinados» y ven «inútiles» sus denuncias, varias.