El pueblo celebró su ya tradicional Festa da Confraternidad, en la que participaron varias generaciones. Los niños recibieron en Viveiro la visita del Capitán Tres R
16 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Convivencia Fomentar la unión entre abuelos y nietos es una tarea a la que cada año se entrega el Concello de O Vicedo. Ayer volvió a ponerla en práctica, en la Festa da Confraternidad. Medio millar de personas convivieron durante todo el día en el pabellón polideportivo local. Actividades Faustina Solloso, teniente de alcalde, desglosó el desarrollo y el contenido de los actos. Primero se celebró un almuerzo multitudinario en el que no faltaron ni presencias especiales como la de la secretaria provincial de Asuntos Sociais ni discursos, como el del regidor local, Jesús Novo, con palabras «de agradecemento á xente, unha cousa bonita», señaló Faustina Solloso más tarde. Premios Los principales se entregaron al hombre y a la mujer de más edad que participaron en el evento municipal. Pero también hubo otros para los asistentes. Concrementamente, en forma de sorteos. Algunos tuvieron la oportunidad de llevarse un televisor, un radiocasete, un teléfono móvil, camisetas, relojes... Fue posible gracias a la colaboración que el Concello de O Vicedo recibió por parte de casas comerciales y empresas del ramo de la construcción, no sólo del municipio vicedense, sino también de otros puntos de A Mariña, que realizaron sus donaciones. Al final hubo baile. Prácticamente todos lo esperaban, para marcarse unos pasos al son de un grupo musical. Reciclar El pabellón polideportivo municipal de Viveiro abrió ayer sus puertas a las aventuras del Capitán Tres R dentro de una iniciativa didáctica y lúdica que la Consellería de Medio Ambiente y Ecoembes han puesto en marcha. El objetivo es sensibilizar a los más jóvenes en la recogida selectiva de residuos urbanos. El recinto se transformó en un parque temático donde se llevaron a cabo juegos en diferentes etapas y utilizando los colores indicativos del buen reciclaje (amrillo, azul y verde) como estímulo para los chavales. En la meta La ruta por este «minimundo» del reciclaje finalizó con la entrega de regalos a los participantes.