Es redera desde los 14 años, un oficio que siente como «artesanía pura». Desde 1996 lo enseña en A Mariña donde, dice, «hay mucho trabajo»
17 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Para poder formar, tuvo que sacarse el título de la Xunta en Marín. Tenía el oficio muy dentro. Desde los 14 años, señala, ha sido redera en los puertos de Foz y Burela «y lo que me queda», apostilla Lupe Neira. -Ser formadora, ¿cuándo lo decidió y porqué? -A los 40 me metí en el curso. Toqué con una persona que me informó y de esto prácticamente no había. Para mi ha resultado muy bien. Es lo que me gusta. Me gusta enseñar y jamás me enfado. -Suelen acudir mujeres, ¿y los hombres? -El 90% son mujeres, más bien sobre 40 años. Pero empieza a venir gente joven. La mayor se está retirando, por eso hay que salir a buscar gente. Hay mucho trabajo. La bajura tiene mucho trabajo. Se debe promocionar este oficio para animar a los jóvenes pues es una forma de vivir. Es bonito. De lo que enseño, la gente queda prendada. -Pero también tendrá su cruz, ¿no? -Ciertamente, no te haces rico pero puedes vivir, pagas una seguridad social... Además, es un trabajo que se puede hacer en casa. El 90% lo hace. -Es muy tradicional. -Es interesante, es tradicional, todo artesanía pura, hecho a mano. Mira cuántas máquinas se inventaron y ninguna se ha inventado, hasta ahora, para arreglar las redes. Es sacrificado. En los cursos también enseñamos a hacer nudos marineros. Hay que vivirlo. -Alguna anécdota. -Tuve una alumna colombiana en Celeiro. Yo soy diestra y ella era zurda. Para enseñarle tuve que aprender con la mano izquierda. El oficio nunca se acabará, tendría que falta el mar. Es de toda la vida, desde San Pedro. Él ya tenía redes.