La medicina de los santos

Lucía Rey / Nuria Polo VIVEIRO

A MARIÑA

PEPA LOSADA

San Campio, Santa Eufemia, Virgen de Fátima... a ellos se les atribuyen milagros que han devuelto la salud a muchos devotos de A Mariña

28 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Creer o no creer, he aquí la cuestión. Cuando la medicina no ofrece los resultados esperados, muchos se agarran al salvavidas de la fe. Por toda A Mariña se encuentran infinidad de santos, a quienes se les atribuyen propiedades curativas y milagrosas. Uno de los santuarios más conocidos es el de la Virgen de Fátima, en Bravos (Ourol). El misterio de esta Santa empezó hace cincuenta años, cuando la imagen llegó a la iglesia parroquial. Los vecinos del lugar dicen que durante la procesión curó a un niño inválido y a una joven desahuciada llamada Dolores. Ella cuenta que «cando estaba a piques de morrer, por unha peritonitis, trouxéronme a imaxe da Virxe á casa. Deille un abrazo e pouco a pouco funme sentindo mellor ata que á fin curei.» Otros aliviaron sus dolencias con las aguas que manan las tres piedras de la cima del Monte Castelo (Viveiro). Y es que algo parecen tener las aguas mariñanas, ya que en la Romería de Conforto, en A Pontenova, los devotos mojan sus pañuelos en la fuente de la capilla y los cuelgan en árboles, esperando ver cumplidos sus deseos. Y no faltan romerías peculiares en las que prima la gastronomía. En la de San Blas, en Vilaxoane, (Foz) se venden bollos del santo para sanar los problemas de garganta. También en Foz se venera al San Campio, abogado de las enfermedades nerviosas.