La mujer que murió calcinada fue enterrada en el cementerio de Altamira

La Voz VIVEIRO

A MARIÑA

La mujer que murió calcinada durante el incendio que se produjo el martes de madrugada en la vivienda situada en el número 154 del Camiño de Fontecova, en el barrio viveirense de Xunqueira, recibió ayer sepultura en el Cementerio de Altamira de Viveiro, en un nicho de propiedad municipal. El cadáver encontrado en el interior del inmueble se supone que pertenece al de la mujer caboverdiana que ocupaba la casa, María dos Santos. No obstante, habrá que esperar los resultados de las pruebas del ADN para confirmar si, efectivamente, se trata de esa misma persona. La autopsia que se le practicó al cadáver y las investigaciones que está llevando a cabo los funcionarios de la Policía Nacional de Viveiro, apoyados por especialistas de la policía científica de este cuerpo, en Coruña, contribuirán también a despejar las incógnitas que existen tanto acerca de la identidad de la víctima como a las causas de la muerte y del propio incendio. Como ya se indicó ayer, el fuego se inició hacia la 1.30 horas de la madrugada del martes y afectó tanto a la vivienda mencionada, que quedó prácticamente destruida, como a la casa vecina. La madera del suelo y de los balcones, amén de la considerable cantidad de ropa que, según algunos vecinos, guardaba en el interior la ocupante de la casa, pudieron contribuir a que las llamas se propagasen con rapidez. El incendio quedó controlado a las 3.40 horas y fue sofocado hacia las 4.30 horas de la madrugada. La puerta de la casa estaba cerrada con llave, por la parte de dentro, lo cual hizo sospechar desde un principio a los que acudieron a apagar el fuego que podía haber gente dentro. El hallazgo del cadáver, tendido sobre lo que fuera una cama, confirmó las sospechas. La víctima posiblemente no se enteró de lo que ocurría pues no presentaba signos de que hubiera intentado pedir auxilio. Se habla de un posible cortocircuito, como causa probable del incendio, pues la edificación presentaba un estado lamentable de deterioro. Al parecer, la inquilina pidió de favor la casa y se la dejaron gratis, pues era una vieja y apreciada vecina. Ahora apenas venía por Viveiro, ya que trabajaba en Coruña. Algunos aluden a la existencia de una pequeña explosión, como la que produce un cortocircuito. Parte del barrio se quedó sin suministro eléctrico, pero pudo ser el incendio.