La fuerza del heavy gótico

J.Alonso RIBADEO

A MARIÑA

El heavy difícilmente admite contrastes e interpretaciones. O gusta o no, porque no es música de medias tintas. Por eso los seguidos de Mago de Oz se lo pasaron de vicio la noche del domingo en Ribadeo, mientras los curiosos y escépticos tal vez se sorprendieron con una puesta de escena impactante y el buen hacer de unos músicos empeñados en entregarse. Claro que si no te gusta el heavy, a la tercera canción ya te preguntabas qué estabas haciendo allí. El concierto comenzó con retraso, con la lluvia amenazando y tras suspender la actuación de los dos grupos teloneros. A nadie importó. Sobre las once de la noche el estadio Pepe Barrera acogía a unas mil quinientas personas _menos de lo esperado pero bastante si se tiene en cuenta que había que pagar entrada y que la oferta de actividades en A Mariña está saturada-. Al rítmo de música clásica comenzó la actuación, con una escenificación impecable: el heavy metal por sus fueros. Alguno, al ver salir al cantante -José- de un sarcófago blandiendo un bastón pensaron que era los añorados Syster of Mercy quienes estaban en Ribadeo, con toques puntuales de Siouxsie and The Banshees. Paradigmas del heavy gótico. Pero no. Al poco, Carlos, el virtuoso guitarrista de Mago de Oz mostró sus credenciales y, así, salieron a escena todos los integrantes del grupo, entre un espectáculo de luz, pirotécnia y sonido. Tras los primeros compases quedaron de relieve varias cosas: que el batería Txus -fundador del grupo en 1989- es un espectáculo; que Carlos se sale tocando la guitarra y que la voz de José va a seguir dando mucho de qué hablar. Su legión de seguidores comenzaron a disfrutar, porque Mago de Oz no deja un minuto al descanso. Y como no podía ser de otro modo, también hubo un espacio para la transgresión: fue al final, en el bis, en las tres últimas canciones, con cientos de seguidores coreando «cabrones» y, en el broche final, con «La fiesta pagana», la puesta en escena de un falo de dos metros de altura, con capa al estilo supermán. El pero, de buscar alguno, fue la impresión que dejaron de estar todo perfectamente medido, un punto en exceso programado, sin margen para la improvisación, y el sonido _que pudo ser mejor_. Pero Mago de Oz demostró por qué lidera el resurgir de la bautizada como «New Wave Of Spanish Heavy Metal» (La nueva oleada del heavy metal español). Por sus ganas de quedar bien y porque son muy buenos músicos. Que en este tiempo, es mucho decir.