Mandaban el bonitero «Siempre Gozoniega» cuando en 1996 colisionó contra el «Manolita Suárez» La juez de lo Penal de Ferrol ha absuelto a los dos patrones de un pesquero de Burela por un abordaje ocurrido en septiembre de 1996, en la costera del bonito, en el Golfo de Vizcaya. El buque «Siempre Gozoniega» había colisionado contra el asturiano «Manolita Suárez», que se fue a pique. Toda su tripulación se había puesto a salvo. Los propietarios del bonitero siniestrado se querellaron contra los patrones del pesquero gallego, acusándolos de un delito de imprudencia. La sentencia va a ser recurrida.
29 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El siniestro se produjo en aguas internacionales, a más de cien kilómetros de distancia del puerto francés de Brest. El navío gallego iba al mando de Domingo Antonio Santiago Leira, auxiliado como patrón de pesca por José Manuel Vidal Varela. Ambos, residentes en la localidad coruñesa de Cariño, fueron quienes se sentaron en el banquillo. Los querellantes reclamaban una indemnización próxima a los 100 millones de pesetas (601.012,10 euros). Según la sentencia, el Siempre Gozoniega navegaba con el piloto automático rumbo a la costa cuando se acercó al bonitero asturiano. Se desconoce si contaba con la señalización de buque sin gobierno, como dijeron sus tripulantes. Sea como fuere, la embarcación con base en Burela y mandada por vecinos de Cariño, que en principio no llevaba rumbo de colisión, realizó una extraña maniobra y acabó embistiendo por un costado contra los asturianos. La tripulación apenas tuvo tiempo de echar las lanchas neumáticas al agua y de ponerse a salvo, porque el Manolita Suárez se fue al fondo del mar en un muy poco tiempo. Los patrones acusados sostuvieron que les falló un relé del sistema automático de navegación. Por ello, cuando el pesca, que es el que iba en el puente, según lo declarado en juicio, intentó correguir el rumbo, no pudo hacerlo porque la transformación del sistema de navegación autónoma (piloto automático) a manual no es inmediato. Antes al contrario, se bloquea moméntaneamente la caña del timón.