«La calidad de vida es infinitamente superior en A Mariña que en Madrid»

La Voz

A MARIÑA

YOLANDA GARCÍA LA ENTREVISTA Antón Díaz Valle, arquitecto natural de Cervo que trabaja en un equipo coruñés Antón Díaz Valle es un arquitecto natural de Viladesuso (Cervo) inquieto sobre todo por el decrecimiento rural, fenómeno que también percibe en A Mariña. El equipo profesional en el que trabaja, de A Coruña, lo integran cuatro socios y un colaborador, de los que tres de ellos son mariñanos. Tienen ideas claras para revitalizar la zona rural, espacio con una ventaja sin igual: la calidad de vida. En un pueblo abandonado en Os Ancares Leoneses (Villarbón) comprobó que no es tan caro construir en una aldea.

25 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

En una parte del municipio cervense, por ejemplo, llevó a cabo un sondeo de casas semiabandonadas. Encontró 53 construcciones, «en Rúa muchísimas y alguna es pazo con capilla y todo». Ahí, señala, nació su particular inquietud. -¿Donde suelen trabajar? -La mayoría de los trabajos está aquí, en A Mariña, en León, Ourense o Meira. Ser arquitecto del rural es ventajoso porque te conocen. -En la comarca, ¿percibe el mismo fenómeno que azota a otras zonas rurales? -En cierto modo sí, aunque el proceso es más lento que en el interior de la provincia en particular o en los interiores rurales de España en general. Lo que pasa es que hasta ahora el éxodo mariñano era de corto alcance, solía acabar allí donde se encontraba la primera población importante (Viveiro, Burela, Foz, Ribadeo), a escasos kilómetros de la casa natal. Más preocupante es el éxodo universitario, en el cual me incluyo(...) No hay más que darse una vuelta por los concellos mariñanos y ver la cantidad de casas abandonadas sin nietos que las vuelvan a la vida. -Quizás prefieren un piso y no vivir en el campo. -Puede ser la soledad de las aldeas. Antes tenían vida. Ahora los niños se van a la escuela y quedan los abuelos. Por otro, la financiación «fácil» por parte de las constructoras. También creo que no se estiman los gastos de una construcción privada con objetividad. -Otros sí optan por vivir en la zona rural, ¿por qué? -Llegas a una edad y empiezas a valorar la calidad de vida. ¿Dónde hay más? ¿Aquí o en Madrid? Creo que es infinitamente superior en A Mariña que en Madrid, sin duda. -Pero en la zona rural, hay menos servicios. -Es un mito. La gente se da cuenta de que aquí también los hay. Desde Rúa o Pensagudas, ¿cuánto tardas en bajar a la «civilización»? Hace falta coche, pero en la ciudad también. -Construir o rehabilitar una casa, ¿es caro o no? -Es más barato en el rural que en lo urbano, siempre que el dueño quiera vender. La rehabilitación es un poco más cara que la construcción nueva. Antes hay que asesorarse bien con un arquitecto, aparejador o constructor, sobre el coste. Para rehabilitar, aquí hay muy buenas casas. Esta piedra es mejor que la de Betanzos. Pero no hay que lanzarse, hay que mirar las cosas tranquilamente. -¿Qué debería saber alguién interesado? -Simplemente debe hablar con un técnico, comentarle las preferencias y lo que está dispuesto a gastar. Como referencia, decir que una vivienda unifamiliar de 210 metros cuadrados oscila entre 90.000 euros (14,97 millones de pesetas) y 120.000 euros (19,97 millones de pesetas), dependiendo del grado de lujo con el que el cliente quiera dotarla.