El gobierno cervense reiteró ayer en rueda de prensa que apelará ante la Audiencia Provincial la orden judicial de embargo por el impago de 279.470 euros (46,50 millones de pesetas) a la constructora Coto. Ha sido una decisión unánime de la comisión municipal que investiga el plan de asfaltados Placer, y que forman PP, BNG y grupo mixto. José Insua, José Manuel Balseiro y Alfonso Villares, alcalde, teniente de alcalde y edil de Facenda respectivamente, se basan para apelar en un presunto «desfase» del 59% entre obra ejecutada y pagada citado, con reservas, en dicho fallo. Insua especificó: «Na certificación ordinaria número 3, a que se discutía neste procedemento executivo, está demostrado que pode existir un desfase superior ó 97,3%, según o informe do perito xudicial». Recurrirán porque «non se pode facer pagar o que non existe». El fallo lo respetan y lo ven «beneficioso» en el marco del proceso judicial abierto sobre el Placer: «Vai aclarar este marrón que heredamos do PSOE». Villares destacó también las «consecuencias» del Placer en el engorde la deuda municipal porque «a largo plazo son 488 millóns de pesetas, dos que 250 son única e exclusivamente do plan Placer». Ayer, el PP reiteró críticas al anterior gobierno socialista porque «o ex-alcalde firmou unhas letras de cambio despois de haber perdido as eleccións, estando en funcións» y porque «antes de deixar o governo foi asegurado o cobro». Matizan que a la constructora a la que se le adjudicó el plan no le echan la culpa. Al PSOE, le preguntan: «Se estiveran no governo, cos informes que hai, ¿pagarían toda a obra (437 millones) ou actuarían como o fai este Concello?». Coto replicó ayer que «lo único que sabemos es el resultado de la sentencia, que nos es favorable y que desestima dos alegaciones del Concello. Nunca quisimos llegar a este extremo».