La migración temporal de muchas familias durante la vendimia obliga a los hijos a cambiar de colegio El nivel de absentismo escolar registrado en los colegios de Viveiro es mayor entre las niñas de etnia gitana. El departamento municipal de Servicios Sociales recibe informes de los orientadores de los centros de enseñanza, que constatan la ausencia de las alumnas, desde los 13 ó 14 años. No obstante, la integración de los estudiantes gitanos ha mejorado mucho. Las migraciones temporales de muchas familias para realizar la vendimia obliga a los hijos a cambiar de colegio, lo que repercute en su formación.
04 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.En Viveiro hay jóvenes gitanas que luchan por emanciparse contraviniendo, en muchos casos, las normas que rigen la tradición familiar. Sólo unas pocas continúan sus estudios tras la etapa obligatoria, que no todas logran finalizar. La participación en cursos de formación ocupacional ha ido creciendo en los últimos años. El absentismo escolar de las niñas gitanas es mucho mayor del producido entre sus compañeras payas, desde edades tempranas como los 13 o los 14 años. El departamento municipal de Servicios Sociales de Viveiro recibe informes de los orientadores, que constatan la ausencia de las jóvenes a clase. El rendimiento escolar de los alumnos de etnia gitana suele situarse por debajo de la media, con casos aislados excepcionales. Muchas familias residentes en Viveiro se trasladan periódicamente a distintas regiones de la península para vendimiar. Esta migración obliga a los hijos a cambiar temporalmente de colegio. «Están obligados a ir a clase en el lugar donde se encuentren. Les insistimos en que cuando lleguen acudan a la asistenta social y se incorporen a la escuela», explica la responsable de un colegio viveirense. Esta circunstancia representa un trastorno para los estudiantes, que repercute en su formación. El cambio contribuye a aumentar el retraso que, la mayoría, padece en las aulas.