TERCERA DIVISIÓN El Xove venció al colista Gondomar sin apenas crear ocasiones y jugando 87 minutos con un hombre más Bendita lógica. Eso debieron pensar los jugadores y la afición del Xove Lago al finalizar el encuentro ante el Gondomar (1-0). Los locales desesperaron y dejaron al desnudo sus conocidas carencias ofensivas en un partido para el olvido, en el que ninguno de los contendientes fue capaz de anular el aburrimiento. El Xove lo intentó y por momentos lo consiguió en los primeros compases, pero acabó por emular a un rival sin pegada y que, a pesar de su ilusión, demostró el porqué es último en la clasificación. Suso Martínez reconocía al final que lo mejor fuera el triunfo, desaprobando el rendimiento del equipo.
18 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El partido entre Xove y Gondomar tomó un rumbo distinto al diseñado cuando los protagonistas aún no habían entrado en calor. Corría el minuto 3. Iñaki controló con calidad dentro del área un pase medido de Lamelas y fue objeto de penalti. Luis Muñiz fue expulsado y Adriano estableció el 1-0. El optimismo inundó el graderío y los aficionados comenzaron a percibir cierto olor a monólogo, sin imaginarse el sopor que tendrían que soportar a partir del entonces. Las huestes de Suso Martínez tuvieron la situación controlada y apenas pasaron apuros, pero defraudaron por su casi nula capacidad constructiva y sus pocas ideas para superar la primera línea del Gondomar, un equipo que sólo puso ilusión y que demostró porqué aún no ha ganado un partido. La mejor ocasión local, aparte del gol, la tuvo Pille en el minuto 76, rematando de cabeza al travesaño una buena acción colectiva.