LA CRÍTICA LOCAL
11 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.El Emir de Vivilanda recurrió a la ironía y la crítica, centrada principalmente en la figura del alcalde: «Un parador de turismo alí no camping da praia, o Ecce-Homo é pequeno, calquera o pronosticaba, pero como non lle doe tenvos outra aspiración, facer en Chavín un campo de aviación; e contáronme a min que che estudia para albañil, quere facer unha lagoa na praia, facer un campo de golf y correr dalí á praza. Todo iso quere facer, costar non lle costa nada...». De la proliferación de caquitas dijo la Murga dos Maios: «El dueño mira a los lados, pis, le dice al animal, el perro sale corriendo y el guarro se va detrás, y ahí se deja la caca y espera que algún zapato piadoso la cambie de lugar».