A punto de cumplirse un año de la apertura del centro comercial la incidencia ha sido menor de la prevista A punto de cumplirse un año de la apertura del híper de Eroski en Ribadeo los temores sobre sus posibles efectos negativos en el comercio local parecen haberse disipado. En la asamblea celebrada el martes por la patronal ribadense se aludió al Maxi en varias ocasiones, pero nunca para criticar su influencia. Por ello la conclusión del presidente de los comerciantes, Gervasio Cao, es que «non afectou, cando menos, negativamente». Ahora, lejos del conformismo, ultiman ambiciosos proyectos.
28 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.JOSÉ ALONSO RIBADEO De cara a la Navidad, la asociación de comerciantes de Ribadeo va a colaborar en la instalación de alumbrado y repetir la espectacular campaña consistente en sortear bonos de compras que, el año pasado, ascendieron a dos millones de pesetas (12.020,24 euros). Esta nueva iniciativa se presentará en los próximos días. En la asamblea del martes, a la que acudieron 28 de los 178 socios, también se planteó la posibilidad de avanzar en la idea de hacer del casco urbano un centro comercial abierto. Según Cao, consistiría en que los comerciantes desarrollasen de una forma coordinada y con relativa unidad y coherencia diversas campañas, similares a las que pueden realizar áreas comerciales, como sorteos, bonos, diseño de escaparates con cierta uniformidad, etc., para hacer de un espacio determinado del casco urbano una especie de área comercial.