La temida «Amanita Phalloides», que puede ser mortal, se da en Sargadelos El consejo de los expertos es tajante: «Si sales a por setas, hazlo acompañado de alguien experimentado y coge sólo las que conozcas. Si dudas, no la eches al cesto». La afición a la micología aumenta, pero el atractivo mundo de los hongos puede resultar peligroso e incluso mortal. Una «Amanita Phalloides» puede provocar la muerte, y ésta es una especie presente en la comarca.
13 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.ANA BALSEIRO RIBADEO La asociación micológica Os Bolouros lleva veintitrés años funcionando en Foz. En la actualidad tiene 130 socios, y su presidente, Xesús Blanco, no se canta de repetir que «a la hora de comer setas, comer sólo lo que conoces». No se trata de ser alarmista, pues en la comarca, según señala Blanco, no tiene constancia de que se haya producido ningún caso de intoxicación con resultado mortal. «Intolerancia o alguna indigestión sí que ha habido, pero no problemas mayores», dice. Aunque A Mariña no es especialmente problemática en cuanto a la presencia de setas tóxicas se refiere, en la zona se pueden encontrar hongos venenosos. De hecho, explica Blanco, «todos los años, en la exposición micológica que organizamos tenemos ejemplares de Amanita Phalloides, que es la responsable del 90% de las muertes que se producen por ingestión de setas tóxicas. Las trae una socia, que las recoge en una zona concreta de Sargadelos. Es una especie que donde se da, lo hace en abundancia». La temible Phalloides crece bajo robles, castaños y pinos. «Es muy peligrosa porque es vistosa, con una tonalidad que varía del verde oliva al blanco o el amarillo. La dosis letal media es de 20 a 50 gramos de seta fresca, es decir, que la ingestión de un ejemplar puede ser mortal», apunta Blanco. Junto con la reina de los hongos tóxicos, en A Mariña también se dan otros que pueden ser mortales: «Son -añade Blanco- del grupo de la Amanita Phalloides, como la Amanita Verna o la Virosa, así como la Galerina Marginata, que sale en la madera. De todos modos, hoy es raro que lleguen a producir la muerte, puesto que se actúa con rapidez. Los primeros síntomas son gastrointestinales, y si, cuando aparecen, acudes al hospital con un resto de la seta ingerida, te suministran un suero específico».