Casi un cuarto de siglo después del inicio de las obras se atisba una salida para eliminar el mamotreto situado junto a la playa de Areoura. Al anuncio del ministro de Medio Ambiente Jaume Matas, de que hay una partida de dinero en los presupuestos del año entrante para demoler la estructura que allí existe, se suma ahora el anuncio de una de las herederas de Varela-Villamor, promotor de dicho inmueble, de que la cesión de la estructura y del suelo que ocupa ya está lista. Las afectadas están negociando con los organismos implicados una compensación por los daños que se ha ocasionado a su familia al paralizar en su día las obras la Administración, a pesar de que había licencia concedida (en el edificio se construirían 64 apartamentos). Una de las herederas de Varela-Villamor explicó que una posibilidad sería que les permitieran culminar la construcción de los chalés situados en la parte alta del acantilado, cuyas obras fueron también paralizadas en su día pero que, curiosamente, tienen aún vigente las licencias de obra. Quieren que el suelo, que fue recalificado como rural, vuelva a ser edificable, para seguir.