FUE NOTICIA La directora de la casa viveirense de acogida afirma que la pequeña «está contenta y es feliz» Las monjas de Cristo Rey, que atienden la casa de acogida de Viveiro en la que está la hija del lucense que se quemó a lo bonzo esta semana durante un mitin de Aznar y Fraga, aseguraban esta semana a este diario que la pequeña «aquí, está contenta y es feliz». La directora de la casa viveirense negaba tener secuestrada a la pequeña, de 8 años, y tan solo se limitaba a señalar que únicamente cumplen órdenes de la Consellería de Familia, limitando las visitas al progenitor, que tomó tan drástica medida de protesta.
13 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.«En ningún momento podemos tener nosotras un niño secuestrado», recordaba la directora del centro de acogida Inmaculada Niña, de Viveiro, en el que reside desde hace unos meses la hija de J. P. C., de 44 años, y vecino de Lugo, que se quemó a lo bonzo en la noche del pasado miércoles a las puertas del auditorio lucense, donde iba a celebrarse un mitin de José María Aznar. La responsable de la casa de acogida de Viveiro recordó que la pequeña está «tutelada por Menores; está aquí, con nosotras, como otros siete niños más». Sobre la reducción de las horas de visita, la directora del centro añadió que «nosotras no limitamos las visitas, sinó Familia», aunque no quiso concretar las razones. Ni ella ni los responsables de Familia. Aseguró que la pequeña «está muy bien aquí, contenta y feliz».