El colegio gallego de arquitectos se opone al derribo del edificio Barro, en Viveiro

REDACCIÓN VIVEIRO

A MARIÑA

PEPA LOSADA

Reivindica los valores patrimonial e histórico del inmueble y propone su uso público como alternativa a la demolición La Comisión de Cultura de la delegación provincial del Colegio Oficial de Arquitectos de Galicia (COAG) manifiesta su preocupación por el eventual derribo del edificio Barro, en Viveiro, y esgrime los valores «arquitectónico, patrimonial e histórico» del inmueble para justificar «posibles alternativas» a la demolición. Este organismo reivindica «a singularidade da edificación», de estilo racionalista, predominante en el siglo XX, y realizado con la primera estructura de hormigón armado de Viveiro. El COAG destaca la situación «privilexiada» del inmueble y propone «unha solución integradora» con el paseo marítimo, que posibilite su uso social o público, ya sea como establecimiento hostelero o como centro de carácter sociocultural.

03 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El COAG respaldará cualquier iniciativa contraria a la demolición del edificio Barro, «para mellorala situación, sen necesidade de acabar con parte da nosa historia máis recente». La Comisión de Cultura de la delegación provincial del Colegio de Arquitectos de Galicia aduce las características singulares del inmueble, obra del ingeniero civil César Barros Luther en los años 1933-1934, para justificar su conservación. Entre los elementos distintivos del estilo racionalista, apreciables en el edificio Barro, el COAG enumera la tendencia a la horizontalidad, remarcada por las franjas y la longitud de las ventanas; el predominio de los huecos frente a los macizos; la austeridad ornamental y la riqueza formal y espacial; las curvaturas y los ventanales horizontales, con terrazas; o sugerencias formales derivadas «do mito arquitectura-barco», como son los ojos de buey. Un estilo reconocido La Comisión de Cultura explica que, en la actualidad, el denominado Racionalismo del Movimiento Moderno, está considerado «como parte do noso patrimonio cultural». Prueba de ello, agrega, es la labor reivindicativa desarrollada por organizaciones como Documentación y Conservación del Movimiento Moderno, para tratar de conseguir la catalogación y protección de estos edificios. El COAG alude, además, al papel de comunidades autónomas como Cataluña, «que están a facer unha posta en valor deste tipo de eficios, para evitar a súa desaparición». Una obra de estilo racionalista, la Casa Schroeder, construida en 1924, fue declarada Patrimonio da Humanidade, al mismo tiempo que la Muralla de Lugo. Este organismo sugiere y ofrece su colaboración para celebrar un concurso de ideas, que sirva para encontrar una solución al problema actual planteado en el edificio Barro. E incide en una idea: «Existen alternativas ó derribo».