Los «robinsones» tomaron el Eo

La Voz

A MARIÑA

XAIME F. RAMALLAL

COSTA NORTE

03 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

EL EO CEDIÓ ANTEAYER su sonada fama de río salmonero para dar cobijo en sus aguas dulces a diversas generaciones, unidas por un sólo y firme propósito: la diversión. Celebraban el Baixeo en A Pontenova, y con el mismo entusiasmo de años anteriores. Tomó el río medio centenar de artilugios flotantes. UNOS SURCARON LAS AUGAS DEL EO en solitario, al más puro estilo Robinson Crusoe, sin acompañante alguno que pudiera interferir en la navegación. Otros optaron por realizar una aventura más bien familiar, remando al unísono -o intentándolo- padres e hijos todos juntos. Otros no dudaron en darse el remojón en el Eo con su pandilla habitual, compartiendo bromas y risas a medida que sorteaban los diferentes obstáculos, emulando un rafting muy suave. El cauce del Eo mostró su rostro más divertido en esta cita. A TODOS ELLOS, EL POPULAR CAUCE les puso a prueba. No de resistencia pues el Baixeo para nada es competitivo, sino de humor. Porque buenas dosis de él sí que hacen falta. Aunque los disfraces brillaban prácticamente por su ausencia, sí hubo quien puso una nota exótica a su particular embarcación con una simple sombrilla. Casi como en el Caribe. Eso sí, el neumático demostró una vez más su excelente adaptabilidad a este ambiente tan natural. LA RUTA FUE MUY REFRESCANTE, SIN DUDA. Partieron a las nueve y media del núcleo de A Pontenova hacia Vilaboa e hicieron un descanso en el refugio de Salmeán para comer y reponer fuerzas. Al término del almuerzo volvieron y terminaron en O Pozo da Ola. EL BAIXEO, UN AÑO MAS, estuvo organizado por la Asociación Cultural y Deportiva Albións, de A Pontenova. La entidad ofreció a los intrépidos aventureros la posibilidad de degustar faragullos, un plato típico de esta zona. Harina de trigo o de maíz es su ingrediente básico. Luego puede acompañarse a gusto personal con torrezmos, leche y azúcar, miel... Así, con sabor, el Baixeo se despidió hasta la próxima edición, la quinta.