El temporal retiene a barcos de la costera en puertos de Irlanda

REDACCIÓN BURELA

A MARIÑA

PEPA LOSADA

La cotización alcanzada por el bonito en la lonja burelesa ha subido un 23% respecto al año pasado El mal tiempo ha obligado a varios barcos bureleses que participan en la costera a amarrar en puertos irlandeses. La campaña ha discurrido sin incidentes, aunque algunos boniteros de Burela han tenido que cambiar de rumbo por la presencia de volanteros. La cotización alcanzada por el bonito en la lonja burelesa estos días supone un incremento del 23% respecto al mismo periodo del año pasado. La facturación prevista será, sin embargo, menor, debido a la disminución del número de barcos que han optado por esta pesquería.

21 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El bonito descargado por el Nuevo María Ester en la madrugada del martes en el puerto burelés alcanzó las 676 pesetas por kilo en la subasta. El pasado viernes el bonito se vendió a 659 pesetas en la lonja burelesa. La cotización media registrada en los últimos días representa un notable aumento respecto al año pasado, con una media de 123 pesetas más por kilo, un 23% más. La facturación total obtenida al final de la campaña sufrirá, sin embargo, un descenso del 25% respecto a la campaña de 2000. «Esto se debe al menor número de barcos que acudieron a la costera. Muchos optaron por el espada», explican desde Armadores de Burela. Los datos correspondientes al pasado 17 de agosto indican el positivo desarrollo de la costera: ventas de 550.700 kilos de bonito en la lonja burelesa, a una media de 659 pesetas, y una recaudación total de casi 363 millones de pesetas. Los armadores más veteranos vaticinan una pesquería larga, que podría prolongarse hasta bien entrado el mes de octubre. La meteorología condicionará la duración de la campaña. El mal tiempo retiene a varias embarcaciones amarradas en la costa irlandesa. Otras, de menor dimensión, capean el temporal a pocas millas del litoral. Armadores de Burela constata la ausencia de incidentes en lo que va de costera, desde principios del mes de junio. Algunos buques han tenido que variar su rumbo y cambiar la zona de trabajo por la presencia de volanteros.